La magia llegó de tus ojos,
relegando al señor tiempo a una esquina.
Para compartir juntos ese momento,
y embarcarme en este sueño eterno.
Una primera mirada de vida,
esa respiración en un vals junto a la mía.
Tus manos guiadas por mi alegría,
y un sinfín de sentimientos que describiría.
La magia me la has traido tú,
por un camino hacia mi alma.
En el barco de mi corazón un rumbo fijo,
¿destino?, el amor de mi hijo.



